La instalación y puesta en marcha de un segundo horno de cocción supone un nuevo impulso en la evolución industrial de Kelsen, reforzando su capacidad para responder con fiabilidad y flexibilidad a las necesidades del acero inoxidable a nivel global.
Esta nueva instalación, que se suma al horno ya operativo desde 2022, permite incrementar la capacidad productiva en 25.000 toneladas anuales y responde a un objetivo prioritario: garantizar la continuidad del suministro a los clientes. En procesos industriales de alta exigencia como la producción de dolomía cocida, las paradas por mantenimiento pueden prolongarse durante varias semanas. Con este nuevo horno, Kelsen incorpora una capacidad de respaldo que permite mantener el servicio incluso ante este tipo de situaciones, evitando disrupciones y reforzando la seguridad de suministro.
Más allá de su función como soporte operativo, esta inversión se enmarca en una visión a medio y largo plazo orientada al crecimiento. La nueva capacidad permitirá acompañar la evolución de la demanda, especialmente en el ámbito del acero inoxidable, con el objetivo de operar ambos hornos a pleno rendimiento en el futuro.
Con este paso, Kelsen consolida su posicionamiento como proveedor estratégico para la industria siderúrgica, reforzando su propuesta de valor basada en la fiabilidad, la capacidad industrial y el compromiso con sus clientes a nivel global.